Nunca olvidaré el año que huí de mi casa para vendimiar en Francia. Sólo esperaba trabajar como una burra para ganar unos francos que ahuyentaran la miseria que nos consumía. Sin embargo, mi destino cambió de rumbo sin pretenderlo. Aprendí mucho en aquella vendimia. Descubrí que la libertad, el compañerismo, la generosidad, la unión que hace la fuerza, el deseo y el amor conviven con la mezquindad, la venganza, la envidia, la mentira y el odio. Pocos días después que Manuel saliera del calabozo la vendimia tocaba a su fin. Entre todos estuvimos organizando la fiesta de despedida que quedó tan grabada en mi memoria. Marie llegó corriendo con Adela. Cuando vio a Vicente postrado tras la paliza que le había propinado su marido, se sentó a su lado anegada en un llanto tanto tiempo retenido que parecía no tener fin. Cuando se calmó le contamos nuestro plan. Lechuga, ayudado por Celine entraría en el cuarto de Violette en búsqueda de alguna prueba que la pudiera delatar. Monsi...
APRENDIENDO A RELATAR ( Pequeñas Cosas Que Quiero Compartir)