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EL PREMIO


EL PREMIO

El auditorio de CaixaForum Madrid está lleno. No hay ningún asiento libre y las personas de pie llenan los pasillos . 
Al oír mi nombre cientos de culebrillas se revuelven en mi interior. Me levanto y avanzo con paso vacilante entre aplausos que no atribuyo a mi persona. La mano de la gran Cristina García Rodero me devuelve a la realidad al entregarme el premio FotoEspaña en la categoría de jóvenes promesas. Una mezcla de euforia, satisfacción y asombro me sacude. Jamás soñé con merecer este premio y menos de manos de esta pequeña gran fotógrafa. 
En el ágape Cristina se acerca con su amigo Gervasio Sánchez, otro de mis ídolos. Charlamos con tanta naturalidad como si lo hiciera con mi amona. La frase que mi aitona me decía tantas veces volvió a mi memoria: 
-  Las grandes personas se reconocen por ser cercanas, sencillas y generosas, no lo olvides Eder.
-  ¿Eder Echanove?
-  Sí, soy yo.
-  Soy Germán Cuesta, periodista del diario El País, me gustaría hacerle unas preguntas.
-  Por supuesto, encantado.
-  Bien. Ante todo, enhorabuena por el premio, tan importante como merecido. 
-  Muchas gracias.
-  ¿Quién es Eder Echanove?
-  Un muchacho sencillo de veintiún años que ha crecido escuchado las historias de mi amona… mi abuela en un caserío de Vitoria.
-  Decías que tu amona… 
-  Me contaba infinidad de cuentos y leyendas. Yo quería escribir mis historias, pero no es lo mío. Mi retentiva sólo acumula imágenes, así que intento contar historias con la fotografía. 
-  ¿Qué tipo de fotografía le gusta hacer?
-  Me gusta el retrato, la fotografía de naturaleza, en general fotografío aquello que me sugiere una historia con la esperanza de que alguien la vea también.
-  ¿Qué cámara tienes?
-  Tengo un cuerpo Canon 300D de segunda mano, un 50mm y un gran angular. 
-  ¿Cómo surgió la fotografía ganadora?
-  Con la pandemia del Covid-19 veo que las personas sufren doblemente, una, por la muerte de sus seres queridos y otra por no poder despedirles. Quería contar esas historias con una imagen. Un día que llevé a mi amá al hospital donde trabaja vi a la mujer en el aparcamiento esperando a que sacaran el cadáver de su padre. Cuando salieron con el féretro y ella le despidió desde lejos con la mano, disparé.
-  Muchas gracias, Eder. Espero que sea el primero de numerosos premios.
-  Muchas gracias.

Fanny Romero Lucas

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